Predicción del Fenómeno de El Niño: La organización PLANOA advirtió a nivel internacional que en 1998 se produciría uno de los fenómenos de El Niño más fuertes del siglo, similar al de la década del 80 que afectó gravemente al ganado y a la producción nacional. 

Medidas preventivas y liderazgo directo: Ante esta alerta, el presidente Alberto Fujimori asumió el control personal de las acciones de prevención desde Ica hasta Zarumilla. Designó a ingenieros civiles y militares como jefes de equipos en cada uno de los ríos del país. 

Importancia de la inversión preventiva: Se calculaba que por cada dólar invertido en prevención se ahorrarían diez dólares en la reconstrucción y en la mitigación de víctimas. Por ello, se actuó de inmediato sin demoras burocráticas, adquiriendo e importando maquinaria necesaria desde Brasil, Estados Unidos y Canadá. 

Acciones de mitigación en campo: Se ordenó la siembra masiva de pastos en la zona sur con ayuda de tractores de las Fuerzas Armadas y de agricultura. Asimismo, se logró descolmatar los ríos de la costa, minimizando los daños e interrupciones viales. 

Supervisión y abastecimiento continuo: Fujimori supervisó personalmente las labores en campo realizando más de 150 visitas a distintos puntos afectados. Además, se aseguraron almacenes con alimentos e inmediata implementación de comedores populares para las zonas vulnerables. 

Conclusión: Gracias a una oportuna planificación y a la presencia constante del mandatario en el terreno, se lograron evitar mayores pérdidas y muertes frente a los estragos del Fenómeno de El Niño de 1998, impulsando de forma eficiente la posterior etapa de reconstrucción.


Fuente: escuela naranja